El semillero

“Esto es como comer pipas, que si empiezas ya no tienes fin”

Qué razón tiene esta frase.

Y es que enganchan, están buenísimas y es muy entretenido.

 

Pero no todas las semillas, pipas o pepitas las tomamos igual.

Vamos a ver sus propiedades.

 

Qué son las semillas

 

Las pipas, pepitas o semillas, son una parte del fruto de algunas plantas, que al caer o al ser sembradas, producen nuevas plantas de la misma especie.

 

Hasta ahí no parece que te esté contando nada nuevo.

 

Pero tienen mucho oculto en su pequeño interior.

 

De ellas va a salir una nueva planta, por lo tanto, están súper cargaditas de nutrientes para poder dar lugar a los tejidos del nuevo ser.

 

Son como un concentrado de energía vegetal preparado para la germinación cuando se den las condiciones apropiadas.

 

Cuál es su composición nutricional

 

Según los grupos de nutrientes principales tenemos:

·         Grasas saludables: destaca el contenido en omega 3 del lino.

·         Proteínas: suelen tener un aporte importante, como las de calabaza que tienen en torno a un 30%.

·         Hidratos de carbono: con contenido que puede variar entre el 42% de la chía y 10% en las semillas de calabaza.

 

Las proteínas que contienen son proteínas completas.

 

También aportan calcio, hierro, magnesio y fibra.

 

Cuánto tengo que tomar

 

Y ahí está el quid de la cuestión. Las cantidades.

Porque tomamos pequeñas cantidades: una cucharada, un puñado… total unos 10-20 gramos como mucho.

 

Para obtener 975 mg de calcio tomando semillas de sésamo, tendríamos que tomar 100 gramos ¡Una barbaridad!

 

Lo que está recomendado es tomarlas dentro de una alimentación variada y equilibrada como aporte complementario de nutrientes.

 

Cómo las puedo tomar

Según las consumamos con o sin cáscara tenemos:

 

·         Peladas: girasol, calabaza… se pueden consumir directamente sin procesar.

·         Enteras: chía, lino, sésamo… Hay que machacarlas o hidratarlas para romper la superficie que las envuelve y así poder absorber sus nutrientes.

 

Aquí te dejo algunos usos habituales:

·         Añadirlas a ensaladas.

·         En forma de pudding con bebidas vegetales.

·         Añadidas a la leche o al yogurt.

·         Añadidas a zumos o batidos.

·         En el pan, bizcochos o galletas.

·         Remojadas como sustituto del huevo.

·         En humus.

 

 

Y tú, ¿las tomas en tu alimentación diaria?

 

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